La inmensa mayoría de las ventas entre particulares salen bien. Alguien vende un sofá porque se muda, tú vas a recogerlo, te tomas un café allí y listo. Pero lo que sale mal, sale mal siempre de las mismas pocas maneras. Si las conoces, hay poco de lo que preocuparse.
¿A quién le estás comprando?
Esa es la pregunta que más importa, porque tus derechos dependen por completo de ella. ¿Compras a un particular o a una empresa?
| Le compras a | Lo que tienes | Cuánto tiempo |
|---|---|---|
| Una tienda o profesional | Garantía legal | Mínimo 1 año en segunda mano; 3 años si no se pactó otra cosa |
| Una tienda, producto nuevo | Garantía legal | 3 años, desde 2022 |
| Un particular | Sin garantía | 6 meses por vicios ocultos |
A un particular, por tanto, le compras sin garantía. Lo que sí tienes está en el Código Civil: si la cosa tenía un defecto anterior a la venta, grave, y que no podías ver mirando con normalidad, puedes deshacer la compra o reclamar una rebaja. Tienes seis meses desde la entrega, y la carga de la prueba es tuya, no del vendedor.
Seis meses, y te toca demostrarlo a ti. Así que: mira antes de pagar, no después.
El truco del Bizum
Las autoridades de consumo han avisado de este, y aparece en todas las webs de compraventa. Funciona así: tienes algo en venta, aparece un comprador entusiasmado que dice que paga ya. En lugar de enviar dinero, envía una solicitud de dinero. Tú das por hecho que es parte del proceso, aceptas, y acabas de enviarle dinero tú a él.
Recuerda una cosa: recibir dinero nunca pide tu autorización. Entra solo. Si el móvil te pide confirmar, estás pagando.
La segunda versión es la falsa devolución: alguien dice que te ha transferido de más por error y te pide la diferencia. Mira primero en tu propia cuenta si ese dinero está, y llama al banco si hay dudas. Un Bizum no se puede anular.
Antes de coger el coche
- Queda en casa del vendedor, no en un aparcamiento. Quien vende porque se muda puede dejarte entrar.
- De día, y acompañado si hay dinero de verdad de por medio.
- Haz que lo encienda. Una lavadora hace un programa, una moto arranca en frío, un portátil se enciende y enseña el estado de la batería.
- Paga solo cuando lo tengas en la mano. Nunca por adelantado, por creíble que suene la historia.
Lo que debería ponerte en alerta
- El precio está muy por debajo de lo que vale algo parecido. Siempre hay un motivo, y rara vez es bueno.
- El vendedor no coge el teléfono ni queda, solo escribe.
- Tiene prisa, o «hay otra persona que viene a por ello esta tarde».
- Quiere una señal para reservártelo.
- Dice estar en el extranjero y que lo manda una empresa de transporte. Esa empresa no existe.
Si tiene valor, ponlo por escrito
Para una estantería no hace falta. Pero si te gastas cientos de euros o más, escribid juntos cuatro líneas: qué se vende, por cuánto, en qué fecha, los dos nombres con DNI o NIE, y dos firmas. Dos minutos. Si luego pasa algo, esa es la diferencia entre una versión y una prueba.
Y ten en cuenta que en esta costa no se compra de forma anónima. El vendedor vive dos pueblos más allá, conoce a la misma gente que tú y el año que viene seguirá siendo localizable. Esa es la mejor protección que hay.